
Tres niños atraviesan la ciudad de Córdoba en un carro tirado por caballos. En él se entrecruzan sus vidas atravesadas por un mismo oficio.
Mientras la película transita un extenso recorrido por festivales internacionales de todo el planeta, la multipremiada YATASTO, dirigida por Hermes Paralluelo tendrá su estreno comercial en salas de la ciudad de Córdoba.
PROYECCIONES:
a partir del próximo JUEVES 17 a las 21 hs en el COMPLEJO DE SALAS GRAN REX (Gral Paz 174).
Yatasto ganó los siguientes reconocimientos internacionales:
Premio “Mejor Película Argentina 2011 de la Competencia Internacional”, premio UNICEF por su contribución a promover los derechos de la infancia y la adolescencia, mención especial de la FEISAL. Competencia Internacional del 13º Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires (BAFICI)
Premio FIPRESCI de la Viennale 2011, Vienna, Alemania
Premio Especial del Jurado y Premio de la Juventud Festival de Nueva Caledonia, Oceanía 2011(Anuu-ru aboro – Festival International du Cinéma des Peuples – Accueil)
Special mention Grand Prix of the International Competition and special mention for the first film prize, Competencia Internacional 22° FIDMarseille, Marsella, Francia
Tambien participó de los siguientes festivales y concursos: Competencia Internacional Festival de Hamburgo 2011, Alemania // Competencia Internacional de Busan International Film Festival – Korea del Sur 2011 // Competencia Internacional Festival de Montreal RIDM 2011 // Muestra Cine cordobés en FICV Festival Internacional de Cine de Valdivia – Chile 2011 // Competencia Internacional del BFI London Film Festival, Londres 2011 // Competencia Internacional Río Negro Proyecta Cine 2011 - Argentina // Ganador de la sección “work in progress” en la edición 2010 del BAL (Buenos Aires LAB) en el marco del 12° BAFICI, Argentina // Ganador del Fondo Metropolitano de las Artes y las Ciencias, Ciudad de Buenos Aires 2010 // Ganador dentro del 1º Concurso de Documentales 4×4 Hecho en Córdoba 2010, Secretaria de Cultura de Córdoba (Córdoba, Argentina) // Segundo Concurso Federal de Proyectos de Largometraje, Premio al Desarrollo “Raymundo Gleyzer” del INCAA.
ALGUNAS PALABRAS ACERCA DE YATASTO:
”Un exquisito ejemplo del compromiso de un realizador con su material, “Yatasto”, la película debut del director Hermes Paralluelo, comulga con un clan familiar que sobrevive reciclando desechos en la periferia de la ciudad de Córdoba. Los sentimientos políticamente incorrectos de las imágenes se focalizan en las actividades cotidianas, ocasionales momentos absurdos y los sueños de un trío de jóvenes que trabajan tenazmente para ayudar a su prole.
Estas no son meras piezas elegantes del cine documental, sino una mirada de aquello que pocas veces el séptimo arte logra captar: la vida real de los pobres.”
Robert Koehler – Variety.com
“Por la singularidad con la que logra transportarnos al mundo de los protagonistas, sin golpes bajos ni solemnidad, con el desparpajo, la ternura y el carisma del Bebo, Pata y Ricardo. Con una elaborada puesta en escena que encuentra en el ascetismo su marca de estilo y en cada una de sus escenas conversaciones de una frescura memorable, Yatasto es una película singular”.
Lucía Puenzo, María Onetto y Osvaldo Bazan – Jurados del Premio UNICEF
“Formado en una de las mejores escuelas documentales del mundo (la catalana), Hermes Paralluelo observa a sus protagonistas con cámara fija, desde cerca y a su misma altura. En ocasiones, la cercanía puede devenir de una mayor distancia, como en la que es seguramente la mejor escena de la película, cuando dos de los chicos, de espaldas a cámara, hablan largamente de uno de los caballos, con un cariño enorme y contagioso. Lo que Paralluelo no negocia es la fijeza y la altura desde la que filma: ni por un solo instante se pone por encima de sus personajes, dicho esto tanto en términos físicos como éticos.”
Horacio Bernades – Diario Página 12 – FIPRESCI Argentina
”Conocemos el riesgo de filmar la pobreza material en términos de pathos e indulgencia. A la inversa de ese acercamiento, Paralluelo mantiene su distancia, hecha de planos pacientes, abiertos y fijos en donde se despliegan las conversaciónes y se entrevén los espacios destartalados.
El carro en el que Ricardo y sus compañeros cruzan la ciudad nos guía en largas travesías sincopadas por el embriagador sonido de las herraduras. Este lento e irrisorio equipo, provee el único punto de vista para vislumbrar el actual pero lejano mundo de los otros.
Figuras urbanas de heroísmo cotidiano, sin lágrimas, ni llantos, ni furia,
pero que nunca se rinden.”
Nicolas Feodoroff – Catálogo de FID MARSEILLE 2011
“Hermes tiene el pulso necesario para saber cuando el plano sublime (y hablamos de un film repleto de ellos) debe dejarse de lado, abandonar por un momento su elegancia, porque lo que está delante de la cámara es lo que determina la epifanía. Lección muy bien aprendida, ya que hablamos de educación, de sus admirados Pedro Costa y Yasujirô Ozu. Yatasto es así, una revelación no sólo por lo que la realidad demuestra, sino por el ojo atento que la devela.”
Alejandro Cozza – Crítico de Cine
“Esta ópera prima constituye un muy cuidado trabajo de ensayo sobre los carreros -en este caso en el barrio de Villa Urquiza, una zona poblada de desechos en la ciudad de Córdoba-, con una elaborada puesta en escena de cada momento, cada cuadro de la vida de dos chicos que se inician en el oficio. Bebo y Ricardo conducen un carro de caballo por las calles de la Docta y la cámara es testigo de sus charlas y situaciones de vida cotidiana. Pero no un testigo cualquiera: su ubicación radica siempre en un sitio privilegiado, casi mágico, que le permite lograr en planos fijos imágenes notables…”
Josefina Sartora – otroscines.com – FIPRESCI Argentina
“Se trata de chicos que trabajan de carreros, una forma de supervivencia en extinción desde el momento en que los vehículos de tracción a sangre van camino a ser desplazados de las calles urbanas. No se trata de una ficción, pero creo que la palabra “documental” tampoco llega a contener su naturaleza. La cámara de Yatasto ha acompañado a estos personajes reales durante muchas horas y su serena cautela para estar junto a ellos produce una forma concisa y reflexiva, una forma que piensa.”
Oscar Cuervo – Revista La Otra

[...] se llama la productora independiente responsable de la película y de anunciar la buena nueva en su blog. La noticia ilusiona a los cinéfilos porteños que esperamos la llegada de Yatasto a nuestras [...]
¿Se pueden sacar las entradas con anticipación?
Es la hora 21, del miércoles 23 de noviembre de 2011. Estamos en la sala 8, del cine Gran Rex de la ciudad de Córdoba, que muestra un lleno casi total, para ver la película Yatasto. Antes del comienzo de la proyección, nos dirigen unas palabras miembros del equipo de producción del filme, quienes también están presentes a la finalización, acompañados esta vez, por algunos de los actores. Se contestan preguntas del público y se aclaran detalles de la realización. Así nos enteramos que el proceso completo para llevar a su finalización la película Yatasto, implicó un conjunto de actividades que se extendió por tres años. El primer año fue de conocimiento mutuo entre el equipo de producción y los protagonistas. El segundo año, estuvo dedicado a la filmación propiamente dicha y el último a la edición. Un detalle técnico que se aclara, es que la cámara fue montada en el carro sin la presencia de ningún operador, diríamos que funcionaba en “piloto automático”. Este modo de filmar en exteriores, las escenas que transcurren en la calle y arriba del carro, creo que explica en gran parte la soltura, espontaneidad y fluidez con que los protagonistas actúan.
La obra de Paralluelo, es un documental que logra retratar de un modo verosímil las formas que asume el trabajo para un grupo de personas que viven en una barriada muy humilde de la ciudad de Córdoba. Los protagonistas principales son tres chicos amigos de distintas edades y la abuela de uno de ellos, que salen a trabajar en un carro, recolectando residuos recuperables (papel, metales, vidrio, etc.). La dureza de esta tarea, en que están expuestos al rigor del clima, en un vehículo abierto, y a la dificultosa y peligrosa convivencia con los automotores de todo tipo, no hace mella en el humor de los chicos, que siempre se muestran alegres y conversadores, exponen sus sueños y dan cuentan del devenir de sus vidas.
Es destacable la naturalidad con que la película logra plasmar la vida familiar en la intimidad. El hacinamiento, reflejado por ejemplo en un aparato de TV, siempre omnipresente que se debe ver a una distancia demasiado corta por la falta de espacio físico, o el desarrollo de tareas vinculadas al acopio en el propio comedor del hogar, nos dicen de una manera de apropiación del espacio, que exige aprovechar cada milímetro al máximo.
La relación con los animales es otro capítulo memorable en este filme. A diferencia de lo que harían chicos pertenecientes a otros estratos sociales, aquí los animales más importantes no son los perros o gatos, sino los caballos, que pasan a tener un protagonismo de gran importancia, ya que son la fuerza motriz que permite transitar por las calles y poder desempeñar las tareas. La preocupación por la salud y el bienestar de estos animales, por parte de los chicos, habla a las claras de una conciencia plena de la responsabilidad que tienen.
Un párrafo aparte merece el subtitulado. La inserción de subtítulos, decisión que aplaudo en mi carácter de hipoacúsico, implica el reconocimiento por parte del director, de una forma de hablar y un vocabulario de los protagonistas, que no es el mismo del espectador a quien va destinado el filme. Esto dicho sin hacer juicio de valor alguno. Pero es claro que quien ve la película, no pertenece al mismo estrato social que los que actúan en ella. La necesidad de decodificar en parte, este misterio del lenguaje de los vecinos de Villa Urquiza, es lo que hace necesario el subtitulado.
Como crítica diría que la mirada del filme es sumamente benevolente para con la barriada de Villa Urquiza y sus habitantes, una zona de la ciudad acosada por la violencia, que aparece a menudo en los diarios locales en las páginas de policiales. Está bien que el filme trate de reflejar la cara positiva de este barrio que la prensa comercial no difunde, pero cuesta creer que en todo la película no se mencionen problemas delictivos ni de drogas, aunque sea en una alusión indirecta y con un fuera de campo. Solo en uno de los viajes, en que van padre e hijo en el carro ya de noche, buscando un caballo perdido, se habla de la ventaja o no de tener un arma en la casa. También es notable y comprensible que sus protagonistas han querido mostrar frente a cámara una imagen de sus vidas que omitieran los aspectos desagradables. Por ejemplo, se habla varias veces del alcoholismo del padre, incluso los chicos hacen bromas con esto, pero no vemos nunca al citado personaje embriagado. Los problemas y carencias de esta gente, que deben ser muchos y muy graves, no aparecen en escena. Se muestran a menudo charlas y discusiones, arriba del carro y en las habitaciones del hogar, pero nunca una pelea. Será mi prejuicio de clase, pero cuesta creer que la resolución de los conflictos se diriman con discusiones, sin recurrir nunca a la violencia física.
Gracias por tu comentario Jorge, Te comento que todas nuestras peliculas poseen subtitulos en español para hipoacúsicos.
Saludos, Juan Maristany
A modo de autocrítica
He seguido pensando mucho sobre la película Yatasto, que pude ver el miércoles pasado y cuyo comentario publiqué más arriba. En particular, sobre lo que consideraba sus defectos. Ahora quiero decir que el filme de Paralluelo no merece las objeciones que realicé. Primero que nada, porque el director está en su derecho de mostrar un aspecto de esta comunidad y de los chicos en particular, sin necesidad de abarcar todo el universo de situaciones que pudieran haber ocurrido en su vida durante el rodaje de la película. Pero, más importante que esto, es que al incorporar en el relato hechos de violencia que suelen estar reflejados con demasiada obsesión por los medios periodísticos tradicionales, hubieran resultado escenas banales y se hubiera rebajado la calidad del filme. Por el contrario, la película hace hincapié en aspectos de la vida de los protagonistas, que nunca aparecen reflejados en dichos medios y lo hace con gran maestría desde lo formal.